Cómo verificamos la información
Para una persona celíaca, saber cuándo se comprobó un dato y con qué prueba vale más que el dato en sí. Esto es exactamente lo que hacemos y lo que no.
Lo primero: qué NO somos
SinMiga no certifica productos. No somos un laboratorio, no analizamos alimentos y no sustituimos al etiquetado del fabricante. Recopilamos, organizamos y comparamos información pública, y decimos siempre de dónde sale y cuándo se revisó.
Por eso no vas a leer en ninguna parte de este sitio «100 % seguro», «garantizado para celíacos» ni «certificado por la plataforma». No es un descuido de redacción: esas expresiones están prohibidas en el propio código del proyecto, y los textos que describen el estado de un producto viven en un único archivo precisamente para que nadie pueda escribirlas por error en una pantalla suelta.
Consulta siempre el etiquetado actual del producto antes de consumirlo. La información puede haber cambiado desde la última revisión.
De dónde sale cada dato
Cada producto guarda su fuente, su fecha y su método de verificación. Las fuentes son:
- Información oficial del fabricante. Es la fuente más fiable: quien conoce la composición real de un producto es quien lo fabrica.
- Ficha pública del supermercado. Lo que la cadena publica en su web sobre el producto.
- Etiquetado del producto. Fotografía del envase físico, que es la única fuente que refleja lo que de verdad vas a comprar.
- Aportación de un usuario, siempre revisada por una persona del equipo antes de publicarse.
- Revisión interna del equipo.
Qué significa cada estado
Todo producto lleva uno de estos cinco estados. Van siempre con icono y texto, nunca solo con color, para que se puedan distinguir con cualquier tipo de visión.
La información procede del etiquetado del producto o de una fuente oficial. Consulta la fecha de la última revisión más abajo.
Tenemos indicios de que este producto es sin gluten, pero todavía no lo hemos comprobado con una fuente fiable.
Hace tiempo que no revisamos este producto, o su composición ha cambiado desde la última revisión. Comprueba el etiquetado antes de comprarlo.
Según el etiquetado, este producto no es apto para personas celíacas.
Todavía no disponemos de datos suficientes sobre este producto. Si tienes el envase a mano, puedes ayudarnos enviando una fotografía del etiquetado.
Cada cuánto se revisa
Un dato correcto hace dos años puede ser falso hoy: las recetas cambian y los productos se reformulan sin avisar. Por eso cada verificación caduca:
- Menos de 90 días desde la última revisión: información actualizada.
- Entre 90 y 180 días: revisión próxima.
- Más de 180 días: información por revisar, y así se muestra en la ficha.
Qué pasa cuando cambia una receta
Guardamos el histórico de la composición de cada producto. Cuando detectamos que los ingredientes han cambiado, la versión anterior se conserva con sus fechas y se abre una nueva, el producto pasa a revisión y aparece un aviso en su ficha. Nunca se arrastra un «sin gluten» a una receta que no se ha vuelto a comprobar.
El papel de la automatización
Recopilamos información de las webs públicas de los supermercados de forma automática. Esa automatización propone: reduce miles de referencias a las pocas decenas que merece la pena mirar. Pero ningún proceso automático marca un producto como apto. Que el nombre diga «sin gluten» es un indicio, no una verificación.
Cuando recopilamos, respetamos el robots.txt de cada web, nos identificamos con un agente propio y limitamos el ritmo de las peticiones. Si una web nos bloquea, lo anotamos y no insistimos.
Si encuentras un error
Nos importa más que nos avises de un dato incorrecto que cualquier otra aportación. Puedes enviarnos una corrección o un producto nuevo con una fotografía del etiquetado.
Y aun así: Consulta siempre el etiquetado actual del producto antes de consumirlo. La información puede haber cambiado desde la última revisión.
